Recupera la bolsa de la compra de la abuela. ¿Has pensado alguna vez cuántas bolsas de supermercados utilizamos al cabo de un año? ¿Y te has dado cuenta que la mayoría de ellas tienen dos agujeritos en la parte de abajo, o son tan debiluchas que no podemos reutilizarlas como bolsa de basura? Desde "Colonos" queremos romper una lanza a favor de la bolsa de la abuela (esa, o cualquier otra que sea tan reutilizable), lleva tu propia bolsa a la compra. Un gesto tan simple puede evitar toneladas de plástico en los vertederos, y piensa que se hacen con petróleo, si baja la demanda... tal vez baje el precio de la gasolina, ¿o no?
Compra recargas en vez de el envase entero. Por ejemplo para el jabón de manos líquido. Incluso hay algunas marcas de cosméticos que comercializan recargas de gel de ducha, crema hidratante, champú... También puedes encontrar detergentes.
Utiliza productos de limpieza concentrados. De esta forma se reduce el volumen de envases.
Los aros de plástico que unen las latas en paquetes de seis se convierten en trampas mortales para las aves en los vertederos y si llegan al mar, causan la muerte de peces, tortugas, etc. Cortalos para evitar que alguien meta la cabeza donde no deba.
Consume alimentos frescos y de temporada, evitarás gran cantidad de envases, a la vez que cuidas de tu salud.
Prefiere los productos locales. De esta forma se utiliza menos combustible en su distribución.
Consume alimentos ecológicos. Son ecológicos porque en su producción no se utilizan pesticidas, ni insecticidas, los animales se alimentan de forma natural, no se utilizan colorantes, conservantes...
Produce tus propios alimentos. No, no nos hemos vuelto locos. Sabemos que la mayor parte de la gente vive en ciudades, o en pisos sin balcón ni terraza. Pero basta con una esquinita de la encimera de la cocina para poner un plato con agua, una pequeña rejilla encima, y esparcir unas semillas encima para obtener brotes caseros, sin colorantes ni conservantes. Puedes comprar semillas procedentes de cultivo ecológico, o comprar semillas de soja en el herbolario, o simplemente echar un puñado de lentejas, de las de toda la vida, en 4 o 5 días tendrás una excelente cosecha para tus ensaladas.
Al comprar pescado, vigila que tenga el sello “dolphin safe” o alguno equivalente, que garantiza que la forma en que se ha pescado evita la muerte de delfines enredados en las redes.
Para ahuyentar a los insectos es muy eficaz situar medio limón con unos clavos (especia) insertados o unos tiestos de albahaca.
Utiliza los Puntos Limpios para deshacerte de electrodomésticos.
El limón con clavos también es un excelente ambientador para la nevera. Y el bicarbonato elimina los malos olores de los desagües.
Lleva los restos de barniz, pintura, disolventes... a un punto limpio.
Los restos de aceite frito también contaminan: si a ti te cuesta que tu sartén quede limpia, imagina lo que es eliminar los restos de miles de sartenes del agua. No tires el aceite por el fregadero, guárdalo en una botella (mejor de plástico, para que no se rompa) y llévalo a un punto limpio. Otra opción es fabricar tu propio jabón, que podrás utilizar para lavar la vajilla, o como champú y gel.
Prueba a echar un chorro de vinagre en el agua al fregar los cacharros. De esta forma disuelves la grasa, reduciendo el uso de lavavajillas.
Para blanquear la ropa, déjala un día en remojo con un puñado de sal.
Utiliza pilas recargables. Evitarás tirar 1000 pilas tradicionales por cada pila recargable. Y sobre todo: desecha cualquier tipo de pila en los puntos específicos. Una pequeña pila de botón puede contaminar ella solita millones de metros cúbicos de agua.
Solicita que te manden los recibos de teléfono, luz, agua, bancos... sólo por correo electrónico.
A la hora de elegir los envases: mejor uno de vidrio que uno de metal, y uno de papel o cartón mejor que de plástico. Y cualquiera de ellos mejor que un tetrabrik, que tienen muchas capas de diferentes materiales, lo que complica su reciclado. Si tienes ocasión de utilizar envases retornables, no lo dudes, es la forma más completa de reciclaje.
Prescinde del papel de regalo. Es una mala costumbre que tenemos, si lo importante es el regalo (y la intención) ¿por qué lo envolvemos con un papel o plástico que sólo sirve para romperlo?
Utiliza papel reciclado. Reutiliza la cara de atrás de las hojas que ya no te sirvan para estudiar, pintar, la lista de la compra... Y finalmente, depositalo en los contenedores para reciclar papel y cartón (azules), así volveremos a empezar. De esta forma se ahorra agua, energía y se reduce la tala de árboles.
Aprovecha al máximo las materias primas alimentarias, así reducirás los desechos.
Utiliza trapos en vez de papel de cocina.
Usa recipientes cerrados para guardar los alimentos, en vez de envolverlos con plástico o papel de aluminio.
Si tienes sitio en tu jardín o terraza construye tu propio compostador. Podrás hacer un magnífico abono para tus plantas metiendo en él los restos vegetales de comida, los restos de poda, las cenizas de la chimenea.... Así reducirás alrededor de un 50% los residuos generados en tu hogar.
Utiliza los contenedores de recogida selectiva de basura. Gran parte de la basura que se genera en los hogares se puede reciclar: los envases, los vidrios, papel y cartón, pilas... casi todo tiene su sitio. No olvides que si tu municipio tiene recogida selectiva es un servicio que estás pagando, lo uses o no, así que ya que pagas... ¡aprovechalo!
Evita comprar productos sobreempaquetados. Que tenga mucho envoltorio no quiere decir que sea mejor, sólo que genera más residuos.