Dúchate en vez de bañarte. Ahorrarás muchos litros de agua.
Elige grifos monomando, regulan mejor la temperatura del agua, ahorran un 50 % del consumo y no gotean.
Introduce botellas llenas de agua o arena en la cisterna o baja la boya, de esta forma ahorrarás varios litros cada vez que tires de la cadena.
Compra papel higiénico blanco, evitando el de colores o decorado que necesita enormes cantidades de sustancias químicas para blanquearlo y para eliminarlo en las plantas de tratamiento.
Igual que con el detergente, utilizar medio bote de jabón cada vez que te lavas no te hará más limpio, incluso puede ser perjudicial para tu piel, y por supuesto deja más residos que limpiar.
Sustituye la lejía por vinagre. Tienen el mismo poder desinfectante, y el vinagre es mucho menos dañ;ino para la vida de los ríos, y mucho más fácil de eliminar. Puedes utilizarlo para fregar el suelo, las ventanas, eliminar olores del desagüe...
Evita los productos de limpieza que contengan sosa cáustica, como limpiadores de horno, limpiadores para el cuarto de bañ;o, desatascadores, o desinfectantes. El horno se puede limpiar con una solución de bicarbonato sódico (una cucharilla de café en un vaso de agua tibia).
No laves el coche con manguera. Utiliza un cubo y una bayeta o ve a un centro de lavado a presión.
Riega tus plantas por la noche, o cuando esté anocheciendo. Podrán aprovechar mejor el agua pues se reduce la pérdida por evaporación. Además, si riegas en las horas centrales del día puedes quemar las hojas de las plantas, por el efecto de la refracción de la luz sobre las gotas de agua.
Utiliza el riego por goteo.
Planta especies autóctonas propias del lugar: el tomillo, el romero, la salvia... exigen poco agua para su mantenimiento y pueden ser utilizadas como condimento ocomo plantas medicinales.
Al comprar una lavadora o lavavajillas fijate que tenga eficiencia de lavado A.
Si al ducharte el agua caliente tarda en llegar, recógela en un cubo y reutilízala para regar o para "tirar de la cadena".
Instala cisternas de doble descarga, pues no siempre hace falta descargar la cisterna entera.
No utilices el inodoro como cisterna. Pon un pequeño cubo de basura en el cuarto de baño.
Instala reductores de caudal en los grifos. Ahorrarás hasta un 20% de agua.
No vacíes la piscina, tápala hasta la siguiente temporada.
Barre el patio, no lo limpies con la manguera.
Instala sensores de lluvia para evitar el riego innecesario.
Llena la lavadora y lavavajillas completamente antes de ponerla en marcha.
Utiliza la dosis justa de detergente. Usar más de esa dosis no te garantiza que la ropa salga más limpia, pero sí conseguirá contaminar más el agua y dejará más residuos que harán más difícil el tratamiento en la depuradora.
Elige detergentes sin fosfatos y que contengan tensoactivos de origen vegetal.
Procura utilizar programas cortos en la lavadora y lavavajillas.
Antes de fregar los cacharros tira los restos de comida a la basura, si los tiras por el desagüe puedes provocar atascos tanto en tu casa como en la depuradora.
Cierra el grifo mientras te cepillas los dientes.
Repara o sustituye los grifos que gotean. Una gota por segundo se convierte en 30 litros al día.